Jorge Bisbe

Gran placer produjo a los humanos el descubrimiento del tecnicolor. El mundo era gris. Oscuro o encendido. La naturaleza siempre brilló con los azules del cielo y de la mar, con los rojos del fuego y el amarillo cegador del sol. También con los plateados de la luna y las estrellas. Completa la paleta del Creador el verde de los campos y el pardo de la tierra y las rocas.

El Creador se entretuvo coloreando animales y hombres: negros, rubios, amarillos, blancuzcos. Y aves y mariposas inquietas. Borrachas de color.

Desde Praxíteles y compañía, los pintores mezclan colores, al empuje de su fantasía desbordada. Crearon imágenes. Las colorearon. Pintaron algo más difícil, incoloro, sutil, transparente, intocable… como la luz, el aire, el vapor de agua… la distancia. La penumbra, las transparencias, las sombras. Con todos esos elementos visuales y hasta táctiles jugaron y juegan. Crearon seres fantásticos, juguetones o moribundos. Ángeles, demonios…
Y en eso llegan a la feria los fotógrafos, después de los cineastas. Unos y otros roban colores y formas de la creación. Siempre acompañados por los músicos. Todos ellos componen obras con imágenes, palabras, música que despiertan las sensibilidades de los humanos, hasta el llanto, la risa, la emoción. Entre el tropel de retratistas, músicos, poetas… todos con sus mochilas y herramientas en la manos, aparece nuestro Jorge con su nueva máquina de retratar. Con hambre de formas y colores. Navega mares. Vuela continentes, siempre tras el color recóndito y la forma escondida tras el sombrío bosque o bajo la dormida nieve.

El obturador de su máquina no descansa. Sus escrutadores ojos persiguen lo desconocido. El punto de vista ignoto para sus lentes. O el más perturbador. Que busca emociones o historias. Más emociones que historias. Te deseamos, amigo Jorge, que durante décadas sigas captando colores y formas. De aquí y de allá. Que no te canses de enriquecernos con la belleza seleccionada por tu objetivo: Lo consideraremos tu espléndido regalo.

Los comentarios están cerrados.